Preguntas frecuentes
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Dejar el chupete es uno de esos pequeños grandes retos de la infancia. Como odontopediatra-ortodoncista, es una de las preguntas que más me hacen las familias en consulta. Aquí respondo las dudas más frecuentes, y al final te dejo un regalo: un calendario descargable para acompañar el proceso.
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La mayoría de los odontopediatras-ortodoncistas recomendamos dejar el chupete entre los 2 y los 4 años. A partir de los 4 años, el uso prolongado empieza a asociarse con más frecuencia a alteraciones en el paladar y la mordida. No hay una edad exacta para todos los niños: lo importante es empezar el proceso antes de que cumpla los 4.
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Algunas señales de que un niño está preparado: ya duerme sin necesitarlo durante el día, empieza a imitar a otros niños que no usan chupete, y entiende explicaciones sencillas sobre "hacerse mayor". No es necesario esperar a que lo pida él mismo — muchas veces hace falta que sean los padres quienes marquen el inicio del proceso, con cariño y sin prisa
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Depende mucho de cada niño. Con un enfoque de pasos pequeños y constancia (por ejemplo, usando un calendario de recompensas), la mayoría de los niños lo consiguen en un plazo de entre 2 y 6 semanas. Los retrocesos son normales y no significan que el proceso esté fallando.
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Quitar el chupete de forma abrupta suele generar más angustia de la necesaria, tanto para el niño como para la familia. Un proceso gradual, con pequeños logros visibles (como pintar un sol cada noche lograda), suele funcionar mucho mejor que la retirada repentina.
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Sí, el uso prolongado del chupete (especialmente después de los 3-4 años) puede favorecer una mordida abierta anterior o un paladar más estrecho. Cuanto antes se retire dentro de un proceso respetuoso, menor es el riesgo de que se necesite tratamiento de ortodoncia más adelante
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Sí. Escribí Mima, el hada recoge chupetes precisamente para esto: un cuento pensado para acompañar a los niños en el proceso, con una nota final para las familias con consejos prácticos, sin comparaciones ni presión.